En algún rincón olvidado del planeta, la pantalla parpadea y suena por última vez “Video Killed the Radio Star” de The Buggles. Pero no fue épico, no fue desgarrador: fue tibio, de trámite, sin alma ni confeti. Como si alguien hubiera dicho “bueno, pongámoslo por compromiso” y lo dejó sonar sin volumen, sin pasión. Solo un eco débil que se perdió en el aire, como si el canal mismo se avergonzara de recordar su propio nacimiento.
Y luego… nada. Sin VJs con voz quebrada, sin maratón de clásicos, sin “gracias por estos años”. Solo un vacío que se tragó el logo que, alguna vez, nos hizo vibrar a las tres de la mañana con Nirvana o Madonna.
MTV merecía arder en una despedida épica, pero no: se evaporó en la nada porque el streaming ya lo había matado hace rato. YouTube y TikTok se llevaron los views, Spotify los playlists infinitos, y Paramount solo apagó la luz para ahorrar millones. Lo borraron en un clic corporativo, sin testigos, sin ruido, como si nunca hubiera sido el rey del videoclip.
Así, la estrella que mató a la radio al nacer MTV, vio cómo el streaming la mataba a ella con su propio eco. (By. JcMtz)
No podemos retroceder hemos ido demasiado lejos Las imágenes llegaron y te rompieron el corazón, échale la culpa al streaming Oh-a-aho oh Oh-a-aho oh
🤣🤣🤣🤣🤣
🥺
HAY DOLOR EN ESAS PALABRAS. SEGURAMENTE YA TAMPOCO VEIAS SUS CANALES. 🤭